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07 agosto 2008

Leo, leo, leo...

No acostumbro a hablar de mis lecturas porque se me hace un acto muy pretencioso; es como decir: mírenme, mírenme, soy muy cool porque leo a tal autor o tal novela... o vean cuán intelectual soy porque me la paso leyendo tales libros. Pffft.

Es por eso que nunca presumo lo que leo (salvo con mis más íntimos allegados; como Buda o Jesuscristo o el Santo) basta con saber que leo y que disfruto haciéndolo. Además debo reconocer que hay libros que han cambiado mi forma de ver la vida y el mundo; pero esto suena muy trillado y pretencioso, así que olvídenlo.

Siempre he creído que los libros llegan a nosotros de maneras muy misteriosas y por una razón; como si fueran los portadores de un mensaje secreto que busca ser descifrado por nosotros. Ya sé que muchos van a decir que no tiene nada de misterioso, que simplemente se compran en la librería o en el super o en una gasolinera abandonada. Pero bah, me gusta tener esa idea "romántica" de los libros.

Bueno, el chiste es que por primera vez tengo que hablar de una de mis lecturas, y es porque hubo un párrafo que realmente me impacto, porque se adapta perfectamente a lo que siempre he creído y, por consiguiente, a como siempre he actuado. Es como si el autor hubiera sacado ese pensamiento de la maraña que es mi cerebro y lo hubiera puesto en papel... así de cabrón. Ahora sé que mi teoría no es tan descabellada, y ese libro llegó a mí porque era preciso que lo leyera...

"Ni modo, no había duda que así debían ser las cosas, pues no pierdo la convicción -es lo único que me preserva la salud mental, además- de que las cosas ocurren como ocurren porque exactamente así es como deben ocurrir... No hay más remedio que ceder a los pasos incomprensibles del destino."

Luz Interna de José Agustín.

17 enero 2008

Nomás por no dejar

Por razones que la ciencia no alcanza a entender, mi texto que mandé a metatextos no fue publicado. Y no es que yo sea rencorosa (por todos los dioses, nooooo) pero nomás por no dejarlo olvidado en el baúl de los textos sin publicar, lo publico en este blog, porque al final de cuentas aquí yo publico lo que se me venga en gana.
No es un buen texto, pero me da igual lo que piensen. Así que aquí les va:
Epitafio

Cuando al fin te atreviste a mirarte al espejo, te diste cuenta de lo patético que eras y de lo absurda que era tu existencia. Fue difícil quitarte las máscaras que habías estado cargando por años pero te sirvió para ver la realidad, tu realidad. Toda una vida de ser quien no eres, de ser lo que los demás quieren, pero por fin terminaste con ese círculo que comenzaba a convertirse en vicio. Viste entonces que la vida era hermosa, que las personas pueden llegar a ser agradables y que el amor se encuentra en todos lados: desde el niño que sonríe hasta en un roce de piel fugaz. Pero tú no mereces nada de eso porque toda tu vida ha sido una falsedad, tanto -que al escribir esto- te refieres a ti mismo en segunda persona para sentirte menos ridiculizado. He aquí la única verdad: la vida es maravillosa. Y tú no tienes el derecho de arruinarla con tu patética y pobre presencia. Es por eso que como el samurai que se dirige a su muerte a través del hara-kiri, tú terminarás con tu existencia antes de seguir siendo una deshonra para la vida. Tu muerte no le causará pena ni dolor a nadie. Siempre te gustó el mar, es por eso que irás a ahogarte en él al caer el sol, y en el momento justo en que tu vida esté extinguiéndose por completo te darás cuenta que incluso en la muerte no pudiste dejar de convertirte en un cliché barato y meloso.
Morirse en el mar ¡qué estupidez!
Por cierto este texto se me ocurrió al escuchar una canción del llamado grupo Cabezas de Cera, pues porque de eso consistía el ejercicio.

21 noviembre 2007

Estadísticas Nanowrimiescas

En este mes me he dado cuenta de una cosa: apesto para esto de la escribida.

Y es que le vendí mi alma al Nanowrimo y para recuperarla tengo que escribir una novela de 50 mil palabras (sí, 50 mil) en noviembre; y ya está por acabarse el mes y llevo bien poquito. Snif.



He aquí unas estadísticas piteras:
  • Noviembre, 30 días. (podían escoger un mes de 31 días, pero nooooo, el chiste es complicar las cosas. Anden organizadores, por qué no lo hacen en febrero)

  • 10 dedos (pero si tomamos en cuenta que los dedos gordos, osease los pulgares, sólo los uso para la barra espaciadora, me quedan sólo 9 dedos para escribir mis sandeces)

  • Un teclado barato (si fuera un teclado fino quizá ya hubiera acabado)


¡Bah! El chiste es que tengo capacidad de concentración nula. Escribo un párrafo y me distraigo al ver un coche azul. Toda mi novela, una gran historia sin duda, está en mi cabeza; el gran problema es escribirla. Chale.

Pero ahora veamos mi avance patético:


Para estas alturas las líneas azules tendrían que llegar casi hasta arriba, en cambio no llegan ni a la mitad.



Ahora veamos el contador de word:

Se fijan, si los organizadores del Nanowrimo pidieran 50 mil caracteres (sin espacios) ya lo habría logrado, ya estaría del otro lado. Y si pidieran 50 mil caracteres (con espacios) estaría más que listo. Pero no. Se fijan en algo tan banal como las palabras y pues así me falta un putero.

Surgen las siguientes interrogantes:

¿Logrará Triquis terminar más de 30 mil palabras para el día 30 de noviembre?

¿Logrará pasar varias noches sin dormir escribiendo y escribiendo?

¿Se le entumirán los dedos?

¿Aparecerán zombies en su novela para salvarla?

¿Dejará de referirse a ella en tercera persona?

¿Andrés Manuel será presidente algún día?

¿Algún día los patos le tirarán a las escopetas?

Hagan sus apuestas.


16 octubre 2007

Resulta que...

Yo también escribo en los metatextos 2.0. He visto que todo mundo publica sus textos en sus blogs, así que me dije a mí misma: ¿por qué yo no? Digo tengo el mismo derecho que los otros de hacerme publicidad y decir: miren que bonito escribo, tengo tanto talento, soy tan genial...
Naaaaaaa, la verdad no es cierto. Así que no necesitan dar click en el link de abajo. Mejor vayan a drogarse un poco, que eso sí es productivo. Y si alguien sí quiere leer lo que escribí, vayan, critíquenme, destrócenme, háganme polvo...total yo ni siento (snif).
Próximamente posts un poco más interesantes (sólo un poco).