12 mayo 2009

Sobredosis de TV

(Este post no tiene nada que ver con la rola de Soda Stereo ¿Oh sí?)

Soy Tania y soy teleadicta. Eso es lo que diría si fuera a un grupo de ayuda para teleadictos pero pues no existen, así que creo que nunca lo diré. Lo cierto es que si tengo adicción a la televisión, me intenté curar entrando a la universidad y teniendo, ustedes saben, obligaciones. No resultó. Y todo parece indicar que el trabajo no me la quitará.

Me cuesta mucho quedarme despierta escribiendo la maldita tesis, pero no tengo ningún problema con quedarme hasta las 3 o 4 de la madrugada viendo tele. Veo de todo: series, peliculas, peliculas porno, noticieros, Los Simpsons, programas frívolos como los de Mtv, videos musicales, programas acá culturosos como History channel o discovery...pero sobre todo veo caricaturas, muchas caricaturas.

Como ya he dicho antes, soy fan del anime y de las caricaturas en general, no importa lo bobas o sin sentido que parezcan algunas: a mí me gustan. Algunos atinan a decir que nunca maduraré, yo digo que no me importa.

Siempre he pensado que el mejor trabajo del MUNDO lo tiene mi ídolo Álvaro Cueva, periodista al que le pagan básicamente por ver televisión y escribir sobre eso. Siempre me he imaginado que en su casa tiene como 15 televisiones en el mismo cuarto todas en diferente canal, mientras él sentado en un sillón hace anotaciones en su libreta: ¡Qué vida! Cuando crezca (cofcof) quiero ser como él.

Me gusta mi sobredosis de tv, así soy feliz. Llevénse mi dignidad pero no me quiten mi televisor.

2 comentarios:

Lilián dijo...

¡Triquis volvió... en forma de TEVEADICTA!

Yo también era adicta a la televisión, pero se me quitó. No sé por qué. Hasta contraté el Sky acá para ver mis series y todo, y cuál. Nomás veo Los Simpson en la madrugada y las noticias repetidas por la mañana. Malgasto un varote por nada.

¡Y que nadie te convenza de que la adición teveídica es mala! Dales un bofetadón si se les ocurre.

Por último, imagina a Álvaro Cueva como Adrian Veidt aka OZYMANDIAS, con sus decenas de teles acomodaditas una sobre otra, calculando el fin de mundo.

Así me gusta imaginarlo cuando pienso en él.

pepe dijo...

Álvaro Cueva defendió RBD. Apeeeeeesta